viernes, 14 de enero de 2011

"La economía es un estado de ánimo". ¿Qué nos trae 2011?

Según Rodriguez Zapatero "la economía es un estado de ánimo". En esta afirmación he encontrado -por fin- algo en lo que estar de acuerdo con él.
El problema es que el estado de ánimo español actual es depresivo, casi patológico, de enfermedad, tristeza, desconsuelo y hasta nostalgia de los tiempos pasados.
¿Cuál será el comportamiento de los consumidores en el año 2011 que inauguramos?.

He aquí tres certezas con las que conviviremos:

1)Nadaremos en un océano de desempleo con menos renta disponible en los bolsillos para dedicar al consumo. Los lineales de la distribución serán de bajísima rotación y los que nos dedicamos al gran consumo sólo encontraremos respiro en el capítulo promocional.

2)Para ampliar el "gap" del consumo, a diferencia de los ejercicios anteriores, veremos un incremento de la inflación con subidas de precios lideradas por la energía y la alimentación.

3)La competencia en España será limitada (consolémosnos) por la caída de los operadores más débiles, por la sequía financiera que bloquea en parte las importaciones y por el escaso interés de España como país objetivo de nuevos operadores extranjeros .

ESTUDIO DEL CLIMA DE CONSUMO:

2010 ha vivido una significativa caída en cuanto a las expectativas económicas, según desvela el estudio GfK Clima de Consumo correspondiente al mes de diciembre, puesto que los consumidores consideran que la recuperación de la economía española no llegará hasta dentro de 2,7 años. Esta cifra se repite por tercera ocasión consecutiva y supone la tendencia más crítica desde el inicio de la medición de este dato.

Las expectativas de los españoles han sufrido un revés en los últimos meses. Mientras que hasta abril de 2010 consideraban que la crisis terminaría en poco más de dos años, desde ese mes su optimismo comenzó a decrecer progresivamente sin dejar de hacerlo hasta diciembre.

En lo referente al gasto, las expectativas de los consumidores parecen estabilizarse pero siguen manteniéndose valores históricos críticos y negativos.

Los capítulos referentes a Equipamiento del Hogar (electrodomésticos, equipos electrónicos y mobiliario) y adquisición de automóviles son los que apuntan a una mayor restricción del gasto. Por su parte, el Ocio (viajes, restaurantes, asistencia a espectáculos, entre otros) mantiene la tendencia negativa registrada en todo 2010. Esto indica que los españoles no piensan dedicarle más recursos a estas actividades en los próximos meses.

Por último, los bienes de Primera Necesidad (alimentación y droguería) sí registran una ligera mejora a lo largo de 2010, lo cual se traduce en una reducción de la propensión a no gastar en este capítulo por parte de los consumidores.

En Europa, Alemania no tiene rival : se refleja nuevamente la diferente evolución de la economía alemana en comparación con el resto de mercados europeos analizados (Reino Unido, Francia, Italia y España). La recuperación de la economía germana despunta claramente frente a la de los países vecinos. Al observar el estudio se aprecia que Alemania ha elevado mes a mes todos sus indicadores durante 2010. Esto sugiere que este mercado ya ha encontrado la fórmula para cuadrar la espiral económica.

Esta evolución tan destacada, está en parte motivada por las elevadas expectativas de gasto del consumidor alemán en su mercado. Una confianza que, sin embargo, contrasta con las dudas crecientes de otros compañeros europeos.

El 48% de los parados no confía en encontrar trabajo. Los españoles que actualmente se encuentran en situación de desempleo también han incrementado su desconfianza en cuanto a su reincorporación al mercado laboral. Así, un 48,2% de las personas paradas entrevistadas considera poco o nada probable conseguir un trabajo en los próximos meses. Hace un año esta cifra se situaba en el 45%. También entre la población ocupada el temor por perder su trabajo se ha incrementado ligeramente durante el último año. Así, un 11,8% de las personas empleadas considera bastante probable o muy probable perder su trabajo actual.

Si: lamentablemente"la economía es un estado de ánimo".

4 comentarios:

Español de a pie. dijo...

Este análisis puede ser correcto en su perspectiva económica, pero victimiza a Zapatero y lo presenta como casi causante de la crisis. ¿Cree que Rajoy estaría haciéndolo mejor? Porque si no lo cree, me parece que involucrar a Zapatero en este contexto es un poco tendencioso. Con todos los respetos.

Alfonso dijo...

Gracias por leerme y por parecerle acertado el análisis económico. Me va mucho en ello en cuanto a volumen de ventas y dimensionamiento necesario de nuestra estructura para el año 2011 en mi compañía.
Desde luego no responsabilizo a Zapatero de la crisis. Pero si de la inacción y los bandazos. Este escenario le queda muy grande y su salida inmediata del gobierno daría confianza a los mercados. Es decir: la opinión de los mercados es que no se puede hacer peor y cualquier cambio sería bien recibido. No quiero ser tendencioso. El cambio de gobierno es ahora una necesidad para insuflar confianza en el mercado y para pasar de página hacia un nuevo escenario psicológico de futuro y esperanza, que tanta falta nos hace a nivel individual y colectivo.
No obstante permítame apuntarle que su defensa de Zapatero me parece, cuando menos, extraña en el contexto actual. Al fin y al cabo es el Presidente del Gobierno ed España: alguna responsabilidad de la situación y las perspectivas económicas del país se le podrá exigir. Digo yo.
Gracias por seguirme.

Asier dijo...

Debo decir que estoy de acuerdo con parte de su ánalisis. No esta mal.
Aunque creo que es por este tipo de mensajes negativos y derrotistas, anti Gobierno, en este caso anti Zapatero, los que hacen que el sentir del mercado sea aún más derrotista si cabe.
Si todos los agentes involucrados en la mejora de nuestra economía se pusieran de acuerdo para salir de esta crisis, no estaríamos tan mal. Las guerras políticas entre los grandes partidos de este País nos llevarán probablemente a peores situaciones en el futuro.

Pit dijo...

Rescatemos el origen de la frase, que no es más que la adaptación de la que Jorge Valdano dijo en su día: "El fútbol es un estado de ánimo".

Mira que es cursi (qué se puede esperar del personaje), además de incierta.

El fútbol, como tal, no puede ser un estado de nada.
En todo caso, será el estado de ánimo de quien lo practica el que determine que juegue mejor o peor; o, incluso, dependerá del estado de ánimo de quien lo ve para que aprecie en mayor o menor medida el espectaculo al que asiste.
Pase entonces la afirmación entendida desde este punto de vista.

Si lo aplicamos a la economía... no aguanta ni siquiera que le queramos aplicar el estado de ánimo a... ¿a quién?
¿Al mercado? ¿A las empresas? ¿A los particulares?

Ya lo dice en su artículo: Vd. se sirve de estudios de mercado para hacer sus previsiones y planificar las necesidades. Datos.
Por mucho que su estado de ánimo sea malo o bueno cuando los interprete, no dejarán de ser datos.

El mercado analiza datos, tendencias, balances, ingresos, gastos, niveles de deuda, presupuestos, expectativas... no si un presidente de gobierno afirma, sonrisa en la cara, que la economía de su país va bien (miren Grecia e Irlanda, hasta la vispera de sus respectivas intervenciones decían que no hacía falta... Miren Portugal.)

Dejemonos de retórica. Lo único "anímico" que puede influir en la economía son las expectativas, las cuales se basan en situaciones reales: consumiré más si creo que voy a ganar más o que voy a ser capaz de endeudarme. Gastaré si creo que voy a poder asumirlo.
Las empresas producirán más si estiman que pueden vender más. Invertirán más en empleo y producción si ven que pueden vender más.¿Eso es un estado de ánimo?

Para terminar, utilizaré el símil futbolistico de nuevo: a Zapatero lo único que le salva es que las elecciones sean cada 4 años. Si fuera el entrenador de cualquier club le habrían echado hace mucho tiempo.
No he visto una cosa peor en mi vida, y mira que hemos sufrido personajes de todo en este pais...

Un saludo y gracias por el post.